Cuando la Ayuda Migratoria Engaña: Cómo Afecta la Salud Mental
El engaño migratorio puede afectar la salud mental desde el momento en que una promesa de ayuda se convierte en incertidumbre. Los formularios mal llenados, la información falsa o los servicios dudosos pueden provocar ansiedad, insomnio y una profunda sensación de desprotección, especialmente cuando la persona teme haber comprometido su futuro o la seguridad de su familia.
El daño va más allá de la pérdida económica. Recibir asesoría de personas sin autorización puede conducir a documentos presentados sin comprender sus consecuencias, incumplimiento de plazos o exposición de datos personales. Estas situaciones afectan la confianza, la estabilidad familiar y la percepción de seguridad, incluso después de descubrirse el engaño.
La evidencia reciente confirma que la incertidumbre vinculada con los procesos y las políticas migratorias puede afectar el bienestar psicológico. Un estudio revisado por pares publicado en 2025, basado en dos muestras de 490 y 306 inmigrantes de primera y segunda generación en Estados Unidos, encontró que el estrés relacionado con las políticas migratorias se asociaba con mayores síntomas de ansiedad y depresión, mientras que la resiliencia actuaba como factor protector (Held et al., 2025). En Connecticut, una encuesta representativa de 1,371 adultos realizada en 2025 halló que el 31 % se preocupaba por que ellos o alguien cercano fuera detenido, deportado o perdiera su estatus migratorio (DataHaven, 2025). Estos hallazgos ayudan a explicar por qué la incertidumbre, los retrasos o los errores en un trámite pueden sostener el miedo y deteriorar la sensación de seguridad.
El miedo persistente puede dificultar la concentración, la comprensión de documentos y la toma de decisiones. A su vez, la culpa puede impedir que la persona cuente lo ocurrido o solicite orientación, lo que aumenta el aislamiento y prolonga el malestar emocional.
Recuperar el control comienza por detener la presión. Respirar, evitar decisiones mientras alguien amenaza o exige dinero, y anotar lo que falta por confirmar permite organizar el problema en pasos pequeños y reducir la sensación de caos.
El apoyo social y profesional es fundamental. Hablar con una persona de confianza ayuda a ordenar las acciones necesarias. Si hay ataques de pánico, pérdida de sueño o apetito, sensación de descontrol o temor a hacerse daño, se debe buscar atención inmediata. En Connecticut, se puede llamar al 988 y elegir la opción 2 para recibir apoyo en español.
Restablecer hábitos cotidianos también contribuye a recuperar estabilidad. Comer, descansar, reservar un momento para revisar los documentos y completar una tarea a la vez ayuda a reducir la tensión. Cuidar el bienestar emocional favorece la comprensión de la información y permite reconocer nuevas señales de engaño.
La persona afectada no es culpable por haber confiado en una promesa de ayuda. La responsabilidad recae en quien engañó u ocultó los riesgos. Reconocer el daño psicológico permite afrontar sus consecuencias sin asumir una culpa que no le pertenece.
Proteger la salud mental forma parte de la recuperación. Acompañar a quien atraviesa esta experiencia, escuchar sin juzgar y facilitar el acceso a orientación confiable puede reducir el aislamiento y devolverle claridad para decidir. Recuperar la tranquilidad implica reconstruir la seguridad, la confianza y el sentido de pertenencia que el engaño puso en riesgo.
Milton Capón Bermeo es un psicólogo clínico con 18 años de experiencia en Ecuador en las áreas de atención clínica, salud pública y políticas sociales, graduado de la clase PLTI de Danbury 2024 y cofundador de la Comunidad Migrante ABYA YALA. Para contactarlo, llame al (203) 809-0603.